Articulos

Música de los hambrientos

 Por Ethel Batres, Presidenta del FLADEM Guatemala.

 Trabajo presentado en la Plenaria 3: La problemática flademiana en las instancias de formación  institucional, correspondiente a la temática del XVI Seminario Latinoamericano de Educación  Musical: “Interculturalidad, Realidad e Identidad en la Educación Musical Latinoamericana.  Utopías  y acciones a 200 años de la emancipación política de nuestro continente”.

 Loja, Ecuador, Miércoles 27 de octubre de 2010. Teatro-Cine de la Casa de la Cultura  Ecuatoriana.

 (Inicia con el tema musical  El Mojado, de Ricardo Arjona)

 

 

PREOCUPACIÓN  PRELIMINAR A PARTIR DE LA CANCIÓN

 La canción “El Mojado”, del guatemalteco  Ricardo Arjona, ilustra una situación contemporánea  en la que se presenta una crítica sobre la situación del migrante.

¿Por qué se van nuestros compatriotas latinoamericanos a los EEUU o a otros países?

¿Qué relación se establece entre la insatisfacción de las necesidades personales y la urgencia por marcharse?

Probablemente la mayoría sean personas que en el propio país no encontraron todas las posibilidades para desarrollarse como ellos esperaban.

Los EEUU se vuelve entonces una especie de gigantesco espacio que “recibe” a los que van llegando, aunque no con los brazos abiertos, sino a la fuerza.  “Son  los que se metieron…”)

REFLEXIÓN SOBRE LA PRAXIS PEDAGÓGICA  A PARTIR DE LA CANCIÓN

Una estudiante de piano clásico comentó que deseaba  tocar una canción popular.  Solicitó ayuda a su profesor, quien le respondió  que no podía hacerlo  porque el programa no se lo permitía.   ¿Qué piensan que hizo ella? Dijo sencillamente: No importa que no me ayude, yo la voy a tocar.

Y en ese momento principió su viaje…  La negativa del maestro, el cierre de oportunidades, fue la causa para que ella decida  emigrar.   Principiará primero a ser “mojada”.

Veamos las causas:  ELLA ESTÁ HAMBRIENTA, necesitada, insatisfecha.

Sin contar con ninguna  especialidad en currículo, ni definir ninguna competencia, determina por sí misma que NECESITA HACER ALGO DISTINTO DE LO QUE LE IMPONEN.

Ella está hambrienta.  Hay molestia: insatisfacción por la metodología, por el contenido pobre, o por el contenido saturado o poco interesante que, muchas puede venir desde una dirección inapropiada.

 

 CAUSAS DE LA MIGRACIÓN

A.  LA POBREZA: Una de las causas de la migración, es la pobreza.  La pobreza del entorno que rodea al estudiante DENTRO DEL AULA.  No la pobreza del estudiante en sí.  No el hecho de que no haya desayunado o que viva en un sector alejado y marginal.  Es la pobreza de lo que pueda ofrecerse al estudiante, la pobreza que él puede estar viviendo.

Así como tantos latinoamericanos no se sienten satisfechos con ganar el salario mínimo o menos que eso, y laborar en condiciones que –lamentablemente no cambian gran cosa al llegar a otro lugar- algunas clases de música que se imparten en  nuestros países no llegan a merecer el SALARIO MÍNIMO que se está pagando por ellas.    Hay pobreza conceptual, hay pobreza musical, hay pobreza a veces en la  relación humana entre unos y otros, hay pobreza en la visión de lo que hacemos, hay pobreza en   la expectativa de lo que hacemos y quizá una serie de estereotipos preconcebidos: los estudiantes  ¡son unos haraganes….!, los estudiantes quieren todo fácilmente, los estudiantes de ahora ya no son como los de antes…., si se quiere ir de mi clase no me importa….   Todas estas frases NO SACIAN EL HAMBRE INTERNA.  En vía recíproca, también los estudiantes dicen: los maestros de ahora ya no son como los de antes, y sólo vienen a repartir fotocopias, encienden  el proyector y nos dejan viendo televisión o leen al pie de la letra el power-point que les llegó por correo electrónico…  La gente que ha vivido en situaciones cercanas a la desnutrición, mantiene un hambre constante pero ya confunde las sensaciones y “se mantiene” en una especie de limbo.  Está allí sin sentir plenamente que se encuentra.  Está sin estarlo.   Es una especie de zombie.  Cuando se está urdido en la miseria, y nunca se ha salido de allí, se desconoce que existen otras cosas, no se sabe qué hay después de 100 metros  fuera de la aldea… y entonces, en el país de los ciegos el que tiene un ojo es  el alcalde. Por esa inconsciencia quizá también muchas veces no pasa nada y todo sigue igual.

B.  LA DESATENCIÓN:  Así como los migrantes han sido desatendidos por sus gobiernos,

no proveyéndoles insumos mínimos y básicos de salubridad y educación, muchos estudiantes y profesores han sido relegados, obligados y marginados por los directores de plantel, por  los inspectores, supervisores, coordinadores de área y similares, quienes limitan su tarea a recuentos estadísticos: cuántos llegaron, cuántos aprobaron, cuántos  repasaron, cuántos no.  La estructuración sistémica es un poco engañosa.  Habla al docente de un diagnóstico del aula, de un primer contacto para conocerse mutuamente, de brindar oportunidades para que todos hablen y participen. Para ello, entonces, nos obligan a llenar cuadros comparativos, fichas estudiantiles, hojas de recuento y miles de requerimientos burocráticos más, pero un tiempo que sería más valioso y debería ser invertido en otras cosas.  

Por si nos gustan los números, intentemos hacerlos:  No es una estadística, pero al menos es aritmética… Veamos el tiempo asignado a una clase promedio de educación musical en América Latina (en los lugares en donde se brinda como EDUCACIÓN MUSICAL, y no una “ensaladita” que tiene música, teatro, plástica, y de todo en “teoría”, pero que es servida por un educador generalista en el peor de los casos, y en el mejor con la BUENA VOLUNTAD, pero DESCONOCIMIENTO CASI TOTAL, por un educador artístico): 1 espacio semanal (puede ser de media hora, 45 minutos, o 1 hora).  Si fuera de una hora, pensaríamos que en 10 meses de trabajo, son 40 horas.   Pero quitando los asuetos, los feriados, los permisos, las huelgas, las manifestaciones, los días de enfermedad, las celebraciones, las excursiones y hasta el día del Trabajo…. Nos queda un promedio de 25 clases en un año.  Un año de trabajo de un educador musical es, en realidad, un MES de clases, pero repartido en un año.  Esto, pensando en un educador entregado y deseoso de hacer bien las cosas, y en estudiantes dispuestos  a realizar muchos esfuerzos que en la intensidad que requiere esta  tarea son frustrantes por una limitación generada ya desde el sistema.  La desatención hacia los estudiantes, la desatención  hacia los profesores, la desatención del sistema a la educación musical   es un factor  de migración.

C.  LA GUERRA, LA INSEGURIDAD, LA INESTABILIDAD:  Nunca he podido entender bien si la sociedad refleja lo que somos, o si somos el reflejo de la sociedad.  ¿Qué fue primero? ¿Nuestra sociedad es violenta porque nosotros mismos así? ¿O más bien, la violencia que tiene esa sociedad nos hace así?  Pareciera que hay un clima de guerra en algunos centros escolares.  A veces hay guerra en el aula, los mismos estudiantes están divididos.  Unos no le hablan a otros, los marginan, en Guatemala tenemos una palabra para designar  a éstos:  les dicen “los rechas…”, (es mejor si Ud. no se junta con ellos, no sea que algo “se le pegue”…), los norteamericanos dicen: “el bullying”… pero también hay guerras entre secciones, porque fomentamos la competitividad de una manera terrible: los niños contra las niñas, los hombres contra los mujeres, la sección A contra la B, los de materias “teóricas” contra los profesores de instrumentos, todos los maestros contra el director, pero también el director contra todos los maestros, los conserjes y guardianes contra todos los demás juntos, los supervisores en defensa del Ministerio de Educación… bueno,   ¡Dios mío! Una escuela puede ser una verdadera batalla campal. Pero no hacemos frente común contra el verdadero enemigo.  Hay una esclavitud o dependencia fuerte de una hostilidad un poco generalizada  que limita nuestra libertad para tener una ACTITUD por encima de todo eso.   Nos tienen “entretenidos” confundiendo el  reclamar nuestros derechos con el crear división entre el gremio y andamos   dando vueltas y gritos por allí, y perdemos tres meses de clase, haciendo más violencia a una sociedad necesitada que está urgida de alimento.  Realmente necesitamos  acciones distintas para poder  ayudar a  estabilizar y proveer paz en el trabajo. ¡Alto al fuego!

Recuerdo una hermosísima frase de la UNESCO: “Si las guerras nacen en el corazón de los hombres…. Es allì donde deben erradicarse”        Suena  hermosa,  verosímil,  poética y muy lejana…

Pero como tiene algo de verosímil y algo de artístico, me parece rescatable, porque el arte tiene esa potencialidad de transformar la realidad, como la educación también la tiene. Si no creyéramos que la educación musical puede provocar cambios en esta sociedad hambrienta de música y hambrienta de humanidad no seríamos parte del FLADEM y no estaríamos en esta reunión hoy.

 

D.  POR LA AVENTURA Y EL RETO: Hay una especie de mistificación del viaje del mojado.  Del sufrimiento, del anhelo por llegar a realizar “el sueño americano”, por subir al tren de la muerte en México, cruzar por tierra todo ese país, escapar de “la migra”, cruzar el Río Grande, sobrevivir bajo el agua y luego no ser abandonado por un coyote, ni atrapado por un cazador de humanos en Texas, y finalmente obtener una tarjeta verde y falsa que le dice: puedes quedarte por aquí…   Entonces, quizá la aventura que no existe en nuestra tarea educativa, la abulia que generamos, la monotonía de hacer siempre lo mismo también están empujando a que esa necesidad exploratoria también se genere.  La falta de una motivación fuerte para quedarse en nuestra clase puede ser otra causa de migración.

CONSECUENCIAS DE LA MIGRACIÓN

 

1.               FUGA DE TALENTOS:

Es obvio que se irán… aunque sea mojados.  Es la ley de la vida… el nido vacío.  Pero que se vayan contentos, satisfechos, con una bolsita de refacción o merienda para el camino, con un beso en la frente diciéndole “que te vaya bien”.

 

2.               DESCONSUELO:  Otros se irán “heridos por la música”… (palabras de la argentina Hiro Nakamura), dispuestos  a no volverse a encontrar con ella, hablando mal de la música, odiándola y odiándonos a nosotros.  No digamos únicamente: Me importa un pepino lo que piense de mi…   es una forma fácil de justificarnos… pero no.  Si somos la causa del desconsuelo, en ese caso, debemos preocuparnos.

 

3.               FRAGMENTACIÓN DE LAS FAMILIAS:  El hecho de que algunos estén siendo golpeados, o estén teniendo insatisfacción de sus necesidades básicas, generará que se alejen dividiendo las familias.  Nuestros pleitos musicales son marcados: los del conservatorio no se juntan con los de música popular, los populares descalifican a los otros diciendo que no pueden tocar sin partitura, unos y otros nos tiramos los platos, nos vemos como rivales, como enemigos como gente que nos puede “quitar” el cargo.  Porque adicionalmente, nuestros países tienen pocas oportunidades: Hay una sola orquesta, entonces no abundan las plazas de director de orquesta…. Etc.  Ya es tiempo de que la música nos una y no nos divida.  Desde la formación, desde la educación, es urgente revisar la valoración que los músicos tenemos de nosotros mismos y de los otros músicos.  La visión que los educadores musicales tenemos de nosotros mismos.  Y la visión de esta relación, en espera de que no sea un concepto dicotómico, sino incluyente y nutricio.

 

PERO TAMBIÉN:

1.               TESTIMONIO DE SATISFACCIÓN DE “LOS QUE SE FUERON”, QUIENES YA NO QUIEREN REGRESAR

Pero también  abramos los ojos: varios de los que han ido,  están muy contentos por allá… Si esto ocurre es porque han encontrado satisfactores  a sus necesidades.  No tenemos por qué reclamar y decir que son unos ingratos, unos apátridas.  Al contrario, desde la educación, más bien, qué interesante es observar SIN ENVIDIA, SIN ENOJO, SIN CÓLERA: Qué hace aquél maestro para que lo quieran tanto… no hay necesidad de hablar mal de él, de  descalificarlo… Qué hace aquél profesor para tener tantos alumnos…  Si la persona encuentra su realización musical con otra persona, dejémoslo hacer.  La Maestra Violeta de Gainza nos dice: “Un educador que forme bien es difícil de encontrar.”  Y ella añade  esta comparación: “Uno va con el médico y pide ayuda, pero si el médico no funciona, uno se va con otro.”  Es un proceso lógico, una  posibilidad generada como consecuencia de nuestro actuar.

 

2.               ENVÍO DE “REMESAS”…  Las salidas laborales son importantes, urgentes y necesarias. Es un gran problema la  educación que genera un músico estático que no puede desenvolverse como tal.  O un maestro que tiene temor de ejercer y siente pánico escénico en su salón de clases…, temor a organizar el coro porque carece de elementos técnicos, musicales y pedagógicos para hacerlo….  Si no pueden trabajar, no podrán subsistir.   El sistema también debe proveer estudios que preparen para la “vida real”, y acreditaciones que nos abran la puerta en los mundos reales.

Quienes se van como mojados, me han contado que extrañan la tierra, que extrañan la comida, el idioma… pero se sienten felices cuando envían la remesa para la familia…

 

 

Entonces….

 

Hay un hambre, sí en nuestro centro escolar.  Pero no es el hambre “tradicional” que nos quisieron enseñar.  Aquella de los niños que se levantan simultáneamente, y con las gabachas blancas y almidonadas gritan: ¡Bue-nos di-as se-ño-ri-ta! ¿Qué nos va a en-se-ñar?

La música de los hambrientos se mueve con pocos recursos a los seminarios internacionales del Fladem,  la música de los hambrientos es coherente con una disposición para pararse ante otros y decir: mi formación es tan importante como la cantidad de períodos que imparto en la institución, la música de los hambrientos no tiene por qué padecer desnutrición.

Tener hambre, en esta parábola   es necesitar más, es no conformarse con lo poco que se tiene.

Hay estudiantes hambrientos, así como habemos maestros hambrientos.

Lo importante no es morir de hambre.  Más bien, importa, que el hambre nos mueva a buscar los recursos, las posibilidades, a tocar puertas y a tocar con las puertas, y a tocar dentro y fuera de ellas…

Se puede tener hambre siendo rico. Porque el hambre es una cuestión que va más allá de los recursos con los cuales contamos.

En el evangelio habló el Maestro de maestros: 

                “ ¿Quièn si su hijo tiene hambre y pide pan le dará una piedra?”

 

OJALÁ NADIE OBLIGARA A  LOS ESTUDIANES A IRSE “DE MOJADOS…” (PORQUE ES NORMA DE LA INSTITUCIÓN, PORQUE ES EL REGLAMENTO, PORQUE PRIMERO DEBE ESTAR “A PRUEBA SEIS MESES”, PORQUE LO EVALUARÁN ANTES, AUNQUE TOQUE COMO UN PROFESIONAL…)   OJALÁ NADIE OBLIGARA A EXCELENTES MAESTROS A EMIGRAR HACIA OTRAS PROFESIONES…(POR LOS BAJOS SALARIOS, POR LA BUROCRACIA, POR DECIR LA VERDAD, POR  NO DEJARSE CORTAR LAS ALAS…)

EL MOJADO TIENE GANAS DE SECARSE.   EL MURO DE BERLÍN CAYÓ HACE 20 AÑOS.

 EL MOMENTO DE LA EMANCIPACIÓN ES SIEMPRE, Y ES TAREA CONJUNTA DE ESTUDIANTES Y  EDUCADORES…

DAR OPORTUNIDADES ES UNA FORMA DE AYUDAR A SACIAR EL HAMBRE.  TODAS LAS OPORTUNIDADES POSIBLES.  BRINDAR OPORTUNIDADES ES UNA OPCIÓN PARA LA  LIBERTAD.  ESO SÍ ESTÁ EN NUESTRAS MANOS.

POR FAVOR, DEJEMOS QUE EL QUIERA HACER MÚSICA LA HAGA Y NO SE LO IMPIDAMOS.

ELIMINEMOS EL CONSULADO EN CONTRA DEL VIAJE HACIA  LA MÚSICA Y PARA EL  QUE QUIERA SACIAR EL HAMBRE Y SUBIR  AL TREN:

                            ¡YA NO PIDAMOS VISA Y DÉMOSLE UN PLATO DE MÚSICA!

 

 

 

    

Comentarios

Nombre Completo

Correo electrónico

Mensaje

 

Compartir
¿Que es el FLADEM?

El Foro Latinoamericano de Educación Musical, es una institución latinoamericana autónoma, constituida por maestros y profesores de música de todos los niveles de la enseñanza, agrupados con el objetivo básico de elevar el nivel y consolidar la identidad continental de la profesión y de los educadores musicales de los diferentes países latinoamericanos.

Iniciar sesión
Dejá tu mensaje

Nombre Completo

Correo electrónico

Mensaje

 

Copyright © 2010 Fladem.org.ar - Desarrollado por